viernes, 15 de enero de 2010

EPILEPSIA

EPILEPSIA


Es un trastorno cerebral que involucra crisis epilépticas repetitivas y espontáneas de cualquier tipo. Las crisis epilépticas (convulsiones, "ataques") son episodios de alteración de la función cerebral que producen cambios en la atención o el comportamiento y son causadas por una excitación anormal en las señales eléctricas en el cerebro.


Causas
Las crisis epilépticas (convulsiones, "ataques") son episodios de alteración de la función cerebral que producen cambios en la atención o el comportamiento y son causadas por una excitación anormal en las señales eléctricas en el cerebro.

En algunas ocasiones, una crisis epiléptica está relacionada con una situación temporal, como exposición a drogas, abstinencia de algunos medicamentos, una fiebre alta o niveles anormales de sodio o glucosa en la sangre. Si las crisis o convulsiones no suceden de nuevo una vez que se corrige el problema subyacente, la persona NO tiene epilepsia.

En otros casos, la lesión cerebral o los cambios en el tejido cerebral llevan a que el cerebro se agite de manera anormal. En estos casos, las crisis epilépticas suceden sin una causa inmediata. Esto ES epilepsia, una enfermedad que puede afectar a personas de cualquier edad.

La epilepsia puede ser idiopática, lo que quiere decir que no se puede identificar la causa. Estas convulsiones generalmente se dan entre las edades de 5 a 20 años, pero pueden ocurrir a cualquier edad. Las personas con esta afección no tienen otros problemas neurológicos, pero con frecuencia presentan antecedentes familiares de convulsiones o epilepsia.

Algunas de las causas más comunes de epilepsia abarcan:

Accidente cerebrovascular o accidente isquémico transitorio ( AIT)
Enfermedades que causan el deterioro del cerebro
Demencia como el mal de Alzheimer
Lesión cerebral traumática
Infecciones (incluyendo absceso cerebral, meningitis, encefalitis, neurosífilis y SIDA
Problemas presentes desde antes de nacer (defectos cerebrales congénitos)
Lesiones cerca del momento del nacimiento (en este caso, las convulsiones comienzan en la lactancia o primera infancia)
Insuficiencia renal o hepática
Enfermedades metabólicas con las cuales los niños pueden nacer (como fenilcetonuria)
Tumores u otras lesiones cerebrales estructurales (como hematomas o vasos sanguíneos anormales)
Síntomas
La gravedad de los síntomas puede variar enormemente, desde simples episodios de ausencias hasta pérdida del conocimiento y convulsiones violentas. Para la mayoría de los pacientes con epilepsia, cada crisis es similar a las anteriores. El tipo de convulsión o crisis epiléptica que una persona experimenta depende de una variedad de cosas, como la parte del cerebro afectada y la causa subyacente de dicha convulsión.

En algunas personas, se presenta un aura, que consiste en una sensación extraña (como hormigueo, sentir un olor que no existe realmente o cambios emocionales), antes de cada crisis.

Para obtener una descripción detallada de los síntomas asociados con un tipo específico de crisis epiléptica (convulsión) ver los artículos:

Ausencias típicas
Convulsiones tonicoclónicas generalizadas
Convulsiones parciales simples (focales)
Pruebas y exámenes
Un examen físico (que comprende una evaluación neuromuscular detallada) puede ser normal o puede mostrar funcionamiento cerebral anormal en relación con áreas específicas del cerebro.

Las personas con epilepsia tendrán con frecuencia actividad eléctrica anormal que se observa en una electroencefalografía (EEG). (Una EEG es una lectura de la actividad eléctrica en el cerebro). En algunos casos, el examen puede mostrar dónde empiezan las convulsiones en el cerebro. Las EEG a menudo pueden ser normales entre convulsiones, por lo que puede ser necesario efectuar un examen prolongado.

Los exámenes pueden abarcar diversas pruebas de sangre para descartar otras causas temporales y reversibles de las convulsiones, incluyendo:

Análisis bioquímico de la sangre
Glucemia
CSC (conteo sanguíneo completo)
Análisis del LCR (líquido cefalorraquídeo)
Pruebas de la función renal
Pruebas de la función hepática
Pruebas para enfermedades infecciosas
Los exámenes para determinar la causa y localización del problema pueden incluir:

Electroencefalografía (EEG)
Resonancia magnética o tomografía computarizada de la cabeza
Punción lumbar (punción raquídea)
Tratamiento
Para el tratamiento de las convulsiones, por favor ver primeros auxilios en caso de convulsiones.

Si se ha identificado y tratado una causa subyacente de las convulsiones recurrentes, como una infección, dichas convulsiones deben cesar. El tratamiento puede incluir cirugía para extirpar un tumor, un vaso sanguíneo anormal o que sangra u otros problemas cerebrales.

Los medicamentos para prevenir las convulsiones, llamados anticonvulsivos, pueden reducir el número de crisis futuras. Estos medicamentos se toman por vía oral.

El tipo de medicamento que se utiliza depende del tipo de convulsión que esté teniendo y es posible que se tenga que ajustar la dosis de vez en cuando.
Algunos tipos de convulsiones responden bien a un medicamento y pueden responder muy poco (e incluso empeorar) con otros. Es necesario vigilar algunos medicamentos con relación a sus efectos secundarios y niveles en la sangre.
Es muy importante que usted se tome el medicamento a tiempo y en la dosis correcta. La mayoría de las personas que toman estos fármacos necesitan chequeos y exámenes de sangre regulares para verificar que estén recibiendo la dosificación correcta.
Usted no debe dejar de tomar ni cambiar los medicamentos sin hablar primero con el médico.
Algunos factores aumentan el riesgo de convulsión en una persona con epilepsia. Hable con su médico acerca de:

Ciertos medicamentos recetados
Estrés emocional
Enfermedad, sobre todo infecciones
Falta de sueño
Embarazo
Saltarse las dosis de los medicamentos para la epilepsia
Consumo de alcohol u otros fármacos psicoactivos
La epilepsia que no mejora después de haber ensayado con dos o tres anticonvulsivos se denomina "epilepsia resistente a fármacos".

Ciertas personas con este tipo de epilepsia se podrían beneficiar de la cirugía cerebral para extirpar las células cerebrales anómalas que están provocando las convulsiones.
A otras les puede ayudar el uso de un estimulador del nervio vago, un dispositivo que se implanta en el pecho (similar a un marcapasos cardíaco). Este estimulador puede ayudar a reducir el número de convulsiones, pero rara vez las detiene por completo.
Algunas veces, a los niños se les somete a una dieta especial para ayudar a prevenir convulsiones. La más popular es la dieta cetógena. Una dieta baja en carbohidratos, como la de Atkins, también puede servir en algunos adultos.

Los pacientes deben portar placas de alerta médica para que puedan obtener el tratamiento médico oportuno si se presenta una convulsión.

Grupos de apoyo
El estrés causado por el hecho de sufrir convulsiones (o ser responsable de alguien con convulsiones) a menudo se puede aliviar mediante la vinculación a un grupo de apoyo. En estos grupos, los miembros comparten experiencias y problemas en común. Ver grupo de apoyo para la epilepsia.

Además de los grupos que se reúnen frente a frente, hay muchos grupos de discusión y tableros de anuncios en Internet donde las personas con epilepsia pueden encontrar apoyo.

Pronóstico
Es probable que algunas personas con ciertos tipos de convulsiones puedan reducir o suspender por completo sus medicamentos anticonvulsivos después de no tener ninguna convulsión durante varios años. Ciertos tipos de epilepsia en la niñez desaparecen o mejoran con la edad, por lo regular a finales de la adolescencia o hacia los 20 años.

Para algunas personas, la epilepsia puede ser una afección de por vida. En estos casos, es necesario continuar con los fármacos anticonvulsivos.

La muerte o daño cerebral permanente a causa de las convulsiones es infrecuente pero puede ocurrir si la convulsión es prolongada o si se presentan dos o más convulsiones en un período corto (estado epiléptico). La muerte o el daño cerebral son, más a menudo, causados por la falta prolongada de respiración, lo cual lleva a la muerte del tejido cerebral por falta de oxígeno. Existen algunos casos de muerte súbita e inexplicable en pacientes con epilepsia.

Se puede presentar una lesión grave si una convulsión ocurre al manejar o al operar equipo peligroso. Por esta razón, las personas con epilepsia cuyas convulsiones no están bajo un buen control no deben realizar estas actividades.

Las personas que presenten convulsiones esporádicas pueden no tener ninguna restricción severa en su estilo de vida.

Posibles complicaciones
Problemas de aprendizaje
Inhalación de líquido a los pulmones que puede causar neumonía por aspiración
Lesiones causadas por caídas, golpes o mordida autoinfligida durante una convulsión
Lesiones durante una convulsión mientras se está conduciendo u operando maquinaria
Muchos medicamentos antiepilépticos producen defectos congénitos, por lo que las mujeres que desean quedar embarazadas deben informar a su médico con anterioridad para ajustarlos
Daño cerebral permanente (accidente cerebrovascular u otro daño)
Convulsiones prolongadas o numerosas sin recuperación completa entre ellas (estado epiléptico)
Efectos secundarios de los medicamentos
Cuándo contactar a un profesional médico
Llame al número local de emergencias (como el 911 en los Estados Unidos) si es la primera vez que una persona ha tenido una convulsión (crisis epiléptica) o si se presenta una convulsión en una persona sin una placa o brazalete de identificación médica (con instrucciones que expliquen qué se debe hacer).

En el caso de alguien que haya presentado convulsiones con anterioridad, llame número local de emergencias para cualquiera de las siguientes situaciones de emergencia:

Se trata de una convulsión más larga de las que la persona presenta normalmente o es un número inusual de convulsiones para la persona
Se repiten las convulsiones en pocos minutos
Se repiten las convulsiones cuando no se ha recuperado el conocimiento o comportamiento normal entre ellas (estado epiléptico)
Llame al médico si aparecen nuevos síntomas, incluyendo posibles efectos secundarios de los medicamentos (somnolencia, inquietud, confusión, sedación u otros), náuseas y vómitos, erupción cutánea, pérdida del cabello, temblores o movimientos anormales, o problemas de coordinación.

Prevención
En general, no existe una prevención conocida para la epilepsia. Sin embargo, con una dieta y reposo adecuados, la abstinencia de drogas y alcohol se puede disminuir la probabilidad de precipitar convulsiones en una persona con epilepsia.

Reduzca el riesgo de traumatismo craneal mediante el uso de cascos durante actividades de riesgo, lo cual puede ayudar a disminuir la posibilidad de desarrollar epilepsia.

Las personas con convulsiones incontrolables no deben manejar. Cada estado tiene una ley diferente que determina a qué personas con antecedentes de convulsiones se les permite manejar. Si usted tiene convulsiones incontrolables, también debe evitar actividades en las que la pérdida de la conciencia causaría gran peligro, tales como trepar a lugares altos, montar en bicicleta y nadar solo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario